
También hubiera podido nombrar esta entrada moderación vs control. Como siempre la herramienta es fundamental, pero la actitud que hay detrás aún lo es más.
La administración tiene datos / informaciones que interesan a los ciudadanos. Su misión es informar y así lo hace, o al menos intenta. Estos datos normalmente son importantes porque ayudan a los ciudadanos, empresas, … a tomar decisiones estratégicas o del día a día, que fluyen desde la trivialidad a la vitalidad.
Cuál es el problema? Muchas veces son los ciudadanos los que tienen más información que la propia administración no es capaz de llegar, a través de sus canales de recepción informativa.
¿Cuáles son los miedos? El control, la oficialidad de donde provienen los datos. Dar información a tiempo real, en circunstancias “normales” es una de las preocupaciones que la administración pública intenta dar respuesta.
¿Qué sucede? Los canales actuales, inmediatos e instantáneos, en manos de ciudadanos colaborativos, superan en velocidad y eficacia la acción de la administración. La gente es capaz de complementar o mejorar su información a través de la extra-oficialidad.
¿Cuáles son las oportunidades? Aprovechar la aportación de los colaboradores para darle visibilidad. Aprovechar su información en tiempo real, presencial, directa, fresca y hacerla pública. La tarea deja de ser de investigación, por ser de moderación y validación. En esta tarea, las herramientas tecnológicas que van surgiendo facilitan el tiempo de dedicación. E incluso, pueden ser los mismos colaboradores los que actúen de moderadores.
Cerramos los ojos y pensamos en una situación de emergencia cualquiera. Pensemos cuál sería la oportunidad de la administración pública para recoger datos e incidencias, y observaremos que sería mucho mayor. Por tanto, no podemos dejar de perder más oportunidades.
Valores como la co-creación, la colaboración, el bien común, la transparencia, la responsabilidad de gobierno, … aumentarían de valor, sólo sacando provecho de la colaboración de la Sociedad en Red.